Brunet imprescindible: entre la tradición y la modernidad

Un pedacito de la historia del arte mallorquín se puede ver estos días en la capilla del Centro Cultural de la Misericordia de Palma. La muestra Brunet Inèdit, producida por el Consell de Mallorca, es una exposición antológica de la obra de Miquel Brunet Miquel (1919 – 2007), un artista manacorí cuya producción ejemplifica una manera isleña de entender el arte en la segunda mitad del siglo XX. Como muchos de sus colegas, la practica artística de Brunet basculó entre el peso de la tradición y el deseo de modernidad. Aunque Brunet intentó ver más allá del academicismo imperante en la isla (no en vano formó parte del Grup Tago y el Grup Dimecres, ambos movimientos artísticos con ansias de trasformación), el artista no logró deshacerse de la influencia del paisaje; escapar de él hubiera sido quizá pedir demasiado. Sin embargo, la aportación que Brunet tenía que hacer a la plástica isleña iba por otros derroteros. La mayor contribución del manacorí fue el intento de renovación formal en el tratamiento de temas clásicos como el paisaje, el bodegón o el retrato, propiciando que muchos de los artistas venideros vieran en él a un “maestro”.

La exposición que puede disfrutarse en la Misericordia de Palma, ya en su última semana, muestra, de manera clara y ordenada, la evolución de la práctica artística de este mallorquín que se movió entre las formas más clásicas y las propuestas más innovadoras con cierta influencia del cubismo. Un recorrido detallado por la selección expuesta en la Misericordia saca a la luz reminiscencias de Paul Cézanne en sus bodegones, y de Fernand Léger, en sus figuras humanas. El coqueteo más descarado con la modernidad vino curiosamente de la mano de su conservador y amado paisaje, pues éste fue el que le abrió el camino hacia la experimentación con la abstracción.

La obra de Brunet es en definitiva como esta muestra que le rinde homenaje: directa, sencilla, sincera, sin grandes artificios ni espectaculares montajes. Hay que valorar que esta exposición muestra una recopilación de obras inéditas, muchas de ellas pertenecientes a la colección particular del pintor, por lo que representa una oportunidad única de poder contemplarlas en conjunto.

Por todo esto, en esta semana de resaca de la Nit de l’Art, llena de innovadoras, transgresoras y originales propuestas, vale la pena echar la mirada atrás hacia esta exposición histórica, para saber de dónde venimos y entender mejor hacia dónde vamos.

Crítica de arte publicada originalmente en el Diario de Mallorca el 24 de septiembre de 2018

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s